Acuchillando tu Intelibobo Interior

Hace tiempo escuché un chiste sobre la definición del consultor:

“Consultor es la persona que conoce 52 posiciones sec-suales pero no puede conseguir una cita el viernes por la noche”

lol

Ahora que mis suscriptores consultores se han rasgado las vestiduras (ustedes se toman las cosas demasiado en serio, muchachos), hablemos rápidamente de los intelibobos.

Los intelibobos son personas muy inteligentes pero poco astutas.

A los intelibobos les sobran los argumentos (suelen ser muy estudiados y leídos) y suelen tener opiniones fuertes pero les falta practicidad, y su falta de sentido común los vuelve muy rígidos.

El padre pobre de Kiyosaki te puede contar que ser un intelibobo en los negocios es un GRAN pasivo.

Para comenzar, sus estándares de lo mínimo aceptable son tan elevados que con frecuencia no hacen nada, y en los casos en que si inician, difícilmente terminan porque descubren a medio camino que no están completamente preparados pues como sabes, ser perfeccionista suele ser la puerta de entrada hacia la procrastinación y la parálisis por análisis cuando se trata de hacer algo nuevo.

El intelibobo que leyó el párrafo anterior y automáticamente pensó “O sea que este maje insinúa que yo debo ser de las personas que pueden sacar cualquier myerda porque la calidad no importa” puede dar fe que además, muchos de ellos ven el mundo en blanco y negro.

Trato de darte opciones, mi amigo.

Opciones de pensar diferente y abandonar tus caminos malignos.

Cuando descubras que no necesitas un embudo de 69 partes móviles ni contratar servicios de $300 mensuales o más sin tener una audiencia, una oferta que funcione y una forma de nutrir tu relación y tu influencia con tu mercado te quitarás un enorme peso de tus hombros.

Tampoco necesitas tomar cursos de miles de dólares para empezar. De hecho, hace poco recomendé 3 libros que rondan los $10 cada uno que te darán una ventaja injusta sobre casi todos.

Si estás abrumado, relax.

Considera que lo más importante para ti es simplificar tu mente y poner manos a la obra para ganar la confianza de tu mercado.

Para eso hay que entenderlo, tratarlo con respeto de forma consistente y presentarle ofertas útiles.

Tus resultados te dirán qué ajustes debes ir haciendo.

¿Necesitas ayuda con eso?

Mi servicio de consultoría express puede ayudarte.

Esa es una llamada de 30 minutos en la que revisaremos cada paso de tu estructura y simplificaremos tu mensaje, tu oferta y tus procesos para que tengas “algo” concreto que te haga ganar dinero y que puedas escalar.

Dicho esto, debo aclararte no te estoy garantizando que ganarás dinero (nadie puede garantizarte esto) y si estás en una posición en la que invertir $150 en a) iniciar un negocio con pie derecho o b) darle una oportunidad real a tu negocio de despegar es simplemente demasiado, lo mejor es que hagas caso omiso.

Hey, la vida real puede ser descorazonadora.

En los negocios muchos de tus proyectos fracasarán y perderás dinero ya sea por falta de capacidad, de conocimiento, mala lectura del mercado, mal timing y cientos de factores adicionales.

Es parte inevitable del proceso.

Así que si $150 dólares son demasiado, aún no estás listo para este juego.

Si estás listo e interesado, envíame un email para que iniciemos el proceso.

Erick Monzon