Censurada por Mostrar los Pechos

Acharya S

Quiero contarte una historia:

Hace ya varios días, la difunta estudiosa de la mitología solar Acharya S tuvo un encontronazo de frente con Facebook.

Todo fue por una tontería: ella compartió un reportaje de National Geographic sobre las condiciones infrahumanas de mujeres africanas con el propósito de “generar conciencia” o algo parecido.

El detalle es que en la foto del reportaje aparecía una africana con los pechos descubiertos y como puedes imaginar, un muy piadoso y reprimido siervo de Dios se sintió ofendido y la reportó.

Como seguro te imaginas, el buen criterio de los empleados de Facebook brilló por su ausencia y los igualmente piadosos censores le cerraron la cuenta.

Ningún aviso, ninguna advertencia, nada. Cuenta cancelada, caso cerrado.

Acharya S entró en pánico e hizo todo a su alcance para que Facebook cambiara de opinión pero Facebook guardó silencio.

Eventualmente, a Acharya S se le alumbró el foco y envió varios emails a sus suscriptores pidiendo que dieran fe de su profesionalismo y pidieran que le reinstalaran la cuenta.

Muchos de sus suscriptores así lo hicieron (yo incluído) y luego de 39 días su página volvió estar disponible. Ella continuó con su negocio sin más problemas hasta que fue invadida por un cáncer terrible que acabó con su vida.

La gran pregunta es ¿qué habría pasado si Acharya S hubiera basado todo su negocio en Facebook?

¿Qué tal si no hubiera tenido los emails de sus clientes y fans?

Habría tenido que iniciar de cero y su trabajo de muchos años se hubiera ido a la myerda.

Un panorama deprimente, si me preguntas.

Lo peor es que este no es un caso aislado: Tega Diegbe, Ryan Stewman y varios otros han sido suspendidos de sus cuentas por arbitrariedades.

Déjame decírtelo una vez más:

Todo aquel que basa su negocio en plataformas controladas por terceros se arriesga a sufrir -tarde o temprano- la misma suerte.

Si cedes el control de tus activos (la comunicación con su audiencia) estás a merced de quien tiene el poder de desconectarte.

¿No sabes cómo tomar (o retomar) el control?

Mi consultoría express puede ayudarte.

En 30 minutos veremos la estrategia paso a paso para que todos quienes están en tu esfera de influencia pasen a una lista controlada por ti de modo que aunque alguien desconecte el cable tu puedas seguir influyendo en ellos.

Si lo haces bien, terminarás con mucha mayor influencia y tendrás un canal confiable que te permitirá hacer jugosos negocios.

No pienses en esto como poca cosa; en realidad ésta es la base de todos los negocios exitosos.

La consultoría express dura 30 minutos y puede ser tan conceptual o específica como lo desees.

Cuesta $150 y probablemente termines con mucho trabajo por hacer.

Si el precio o la idea de salir con más tareas te resulta repulsiva, quizá lo mejor es que digas “paso”.

Soy el primero en reconocer que son pocos quienes comprenden el valor que reciben o están dispuestos a jugar a ser niños grandes.

En caso quieras dar un paso al frente, envíame un email para que empecemos el proceso.

Erick Monzon