Deja de perder el tiempo en seminarios

Tengo una noticia que me hará impopular con los adictos a los seminarios:

La mayoría de asistentes a seminarios pierden su tiempo, su dinero y la oportunidad de hacer un cambio significativo en sus vidas sin siquiera darse cuenta.

Para efectos prácticos es como si no hubieran asistido.

Da igual si el seminario es de superación, de motivación, negocios, marketing, teología, liderazgo, música o comics.

No es solo porque sean incapaces de apagar su celular y enfocarse en una sola cosa a la vez.

Ni tampoco porque estén pensando en pajaritos preñados ya que fueron obligados a asistir por la empresa en la que trabajan.

Aún cuando salgan con tres cuadernos llenos de notas (o especialmente si salen con tres cuadernos llenos de notas), la mayoría falla en reconocer el verdadero valor de asistir a un seminario.

Repito, no tiene nada que ver con el tema del seminario.

Tiene todo que ver con la mentalidad con la que llegas al seminario.

¿Cuál es el verdadero valor de un seminario?

No es el contenido per se.

Es la oportunidad de crear nuevas relaciones con personas que a) están en tu misma sintonía, b) que pagan por elevar su nivel (<= clave), c) que tienen habilidades complementarias a las tuyas, d) que ven cosas que no puedes ver, e) que tienen la buena voluntad (en su mayoría) de compartir sus experiencias, sus retos, triunfos y fracasos a quien sepa hacer las preguntas correctas y tenga la disposición de escuchar sin juzgar ni corregir.

Si hablas con personas muy exitosas te dirán que lo mejor del seminario suele ocurrir en el bar (o restaurante, o cafetería -según sea la temática).

Por el contrario, la mayoría llega en una burbuja donde solo cabe él y su grupito, escasamente habla con desconocidos, si acaso hace un par de preguntas y en cuanto el ponente termina agarra sus cosas y se va corriendo para su casa.

No, no, no y no.

Con muy raras excepciones, todo lo que vas a aprender en un seminario lo puedes aprender en tu casa leyendo libros, escuchando audios o viendo videos.

Pero difícilmente vas a crear relaciones ganadoras de muchos años sin salir de casa.

En todos los años que he sido invitado a opinar sobre cualquier tema en diferentes programas de podcast, radio y TV, solo he conocido un productor y un experto (un real experto, no un ecs-perto) que comprenden esto.

No es casualidad que uno de los puntos que más valoran mis clientes de consultoría es la posibilidad de hablar con total franqueza sobre lo que quieren y necesitan con alguien que los entiende, que comprende su dolor, que aprecia su pasión y que tiene su mejor interés en mente.

Es por eso que la mayoría de mis clientes de consultoría se mantienen activos durante años, no solamente por el dinero que ganan, sino por todas las oportunidades que van surgiendo con el tiempo.

(Obviamente, no puedo garantizarle a nadie que saldrán oportunidades ni mucho menos cuando saldrán, así que si ese fuera tu criterio para optar a una consultoría es mejor que te mantengas como estás.)

Aún así, es muy raro que alguien pague $150, reciba su consultoría y desaparezca.

Quien se vuelve cliente de consultoría, se mantiene así por mucho tiempo.

No porque se vuelva co-dependiente (por el contrario, todo el tiempo promuevo el libre pensamiento y la auto suficiencia), sino por convicción y conveniencia.

Con algunos, incluso nos volvemos amigos e incluso socios.

Y no te confundas, aunque sean amigos o socios igual pagan 🙂

Pero te invito a que desconfíes de mis palabras y compruebes por ti mismo que lo que digo es cierto.

Para comenzar a crear una relación ganadora conmigo, envíame un email con el asunto “Iniciemos el proceso de Consultoría” y te indicaré los pasos a seguir.

(Si no tienes mi email, suscríbete llenando el formulario que dice “Incrementa tus Ventas con Email”)

Erick Monzon