El otro patito feo

¿Recuerdas la historia del patito feo?

El patito feo recibió burlas, picotazos y fue ridiculizado por patos, pavos y gallinas por ser diferente, e incluso fue expulsado por su propia madre por considerarlo feo y tonto y luego de un tiempo se convirtió en un cisne majestuoso cuya belleza nadie podía dejar de admirar. 

Hay otro patito feo mucho menos conocido y se llama marketing de respuesta directa. 

El marketing de respuesta directa busca provocar una respuesta específica (por ejemplo, comprar) y medible de parte de quien lo recibe. 

(Por el contrario, el marketing institucional busca posicionar en tu mente una idea o una imagen. Es difícilmente medible y a menudo es entretenimiento puro.)

El marketing de respuesta directa es como la luz que habitó en las tinieblas pero las tinieblas no la recibieron.

¿Por que tanto repudio para tan noble herramienta?  

En gran parte porque los anuncios, los brochures, los flyers, las páginas web, las cartas se venta y todo instrumento de respuesta directa suelen ser feos comparados con los institucionales.

Y al igual que el patito de la historia, es ridiculizado e ignorado porque se le cree feo y tonto. 

Quienes lo aborrecen y se burlan de él fallan en reconocer que su belleza no se mide por los premios que gana ni los reconocimientos que recibe, sino por los dólares que recolecta. 

Como es contraintuitivo, muchos marketers, diseñadores, web masters o dueños de negocios no lo entienden y mucho menos lo aceptan. 

No importa que los números fríos muestren que las más de las veces lo feo derrota a lo bonito. 

Pero espera, este patito la tiene peor que el de la historia! 

Aún cuando muchos emprendedores comprenden que sus finanzas mejorarán rápidamente al implementar marketing de respuesta directa, no dan el paso de implementarlo. 

Puede ser porque no soportan el silencio de sus amigos al mostrarles sus anuncios.

O porque les duelen las recomendaciones de sus colegas de no utilizarlo porque “no esta a la altura de la marca”.

Y en su lugar sacan patitos bonitos que no vuelan. 

Es un error comprensible pues cuando no entiendes los principios que hacen que funcione, es difícil resistir las burlas y los murmullos de amigos, colegas e incluso de competidores. 

Es un síntoma común en quien nunca profundiza sobre qué es lo que vuelve exitosos a los negocios. 

Lo que me lleva a recordarte que una de las razones por las que te ofrezco mi Consultoría Express es para ahorrarte años de estudio y prueba y error. 

Es muy posible que después de la Consultoría veas con total claridad que montar un negocio impulsado por marketing de respuesta directa sea la llave que abre tus candados financieros.

Y que además descubras la forma más inmediata de aplicarlo a tu propia situación.

Entonces, te será evidente el curso a seguir. 

La Consultoria Express de 30 minutos cuesta $150 y puede marcar un antes y un después para quien está mentalmente preparado para manejar su negocio como un profesional. 

No es para mentes cerradas.

Ni para personas incapaces de nadar contra corriente.

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Erick Monzon