El sabio evita al guanabi como la plaga, el tonto se deja seducir por el

Uno de los personajes que ronda en el mundo de los negocios es el guanabí.

El Guanabí es un personaje intrigante. Cuando lo escuchas hablar suena como un visionario, como alguien que logrará cosas enooormes en la vida.

Es fácil dejarse atrapar por un guanabí. Te habla de los grandes negocios que pueden hacer juntos, de las poderosas relaciones con que cuenta y que pondrá a la orden para que “prosperemos todos”

Pero es solo una máscara. Y si le quitas al Guanabí su antifaz descubres que solo es la pose.

El Guanabi no destaca por ideas originales… de hecho es bastante burdo hasta para fusilar (plagiar) el trabajo de otros. Sigue ciegamente a los gu-gurús y repite hasta la saciedad las palabras de terceros, las cuales eventualmente se vuelven las suyas.

Por lo general, el guanabí promedio luce como alguien inofensivo… como alguien que simplemente trata de abrirse camino en la vida pero no sabe cómo hacerlo.

Pero en realidad es un asesino inmisericorde de tu tiempo.

Si haces alianzas con ellos trabajarás mucho más de la cuenta y ganarás muy poco.

Si los buscas como clientes, te pedirán archivos enteros de información y al final llegarán a la conclusión que “tal vez más adelante” serán tus clientes, pero que no te pierdas pero que les sigas enviando más información.

Yo lo conozco bien pues durante años he pasado más tiempo con internet marketers y emprendedores que con mi propia familia.

Y sé que muchos de ellos no tienen ningún control sobre su negocio (o lo que creen que es su negocio).

Al guanabí le encanta la información gratuita y no suele invertir más de unos pocos dólares (a regañadientes, muy a su pesar y con altas probabilidades de pedir reembolso) en “herramientas para su negocio”

Un día están alucinando con alguna nueva técnica cool en Youtube;

Al día siguiente investigan cómo sindicar contenido automáticamente utilizando algún software de última generación;

Al siguiente descubren que pueden utilizar PLR y asumen que sus problemas de dinero se terminaron,

El siguiente deciden que van a ser los amos del video “porque hoy todos usan video y uno no puede quedarse atrás”…

El problema con esta mentalidad y con esta forma de trabajar es que nunca se enfoca en crear valor de largo plazo.

Hacer todo sin crear valor de largo plazo es como estar muriendo de hambre, ir al mejor restaurante, hacer un fila larguísima, sentarte a la mesa, recibir la comida y levantarte e irte sin cenar.

El guanabí nunca prospera en nada. Si gana dinero, lo hace en pequeñas cantidades y luego de mucho tiempo.

En un tiempo muy lejano, solía aceptar Guanabís como clientes, quienes me contrataban para que “enderezara” su negocio.

Pero ya no más. No valen la pena el esfuerzo.

Ahora requiero que alguien pase mi “detector de guanabís” antes de considerar la posibilidad de sentarme con alguien. No tengo tiempo ni paciencia para perder con guanabís.

Los guanabís te ofrecen planes creativos para pagar tus honorarios. Puede ser cualquier forma, menos pagar tus honorarios.

Y a todo Guanabí que lea este mensaje le digo:

Paga el precio completo del éxito, como sabes que debes hacer.

Crea los reportes que resuelven problemas para tus prospectos que sabes que debes hacer.

Crea las secuencias de seguimiento por email que sabes que debes hacer.

Aprende de una vez a atraer mejores clientes como sabes que debes hacer.

Comunícate con mayor eficiencia y de forma regular con tus listas como sabes que debes hacer.

Y haz felices a tus clientes como sabes que debes hacer.

Y finalmente un Guanabí dejarás de ser.

No se trata de si entiendes o no.

Se trata de si lo haces o no.

Erick Monzon