El sindrome del cachorro asustado

Una chica publicó este post en un grupo al que pertenezco:

“Tengo una cantidad inmensa de ideas en mi cabeza, pero me es imposible elegir la correcta parr mi nicho en coaching. Sé que puedo ayudarle a las personas, lo he hecho por años, pero siento que al elegir un área me voy a perder de algo mejor. ¿Alguna idea de cómo ganar claridad?”

Este es un tema muy conocido para mí, pues tuve un episodio similar en una vida anterior.

Este es el síndrome del cachorro asustado.

Está asociado con la percepción que uno llega al éxito en línea recta y es común cuando tu ego no soporta la idea de que te equivocaste porque dejaste ir “la mejor” opción.

Cuando se dio la crisis del 2008, Warren Buffet le prestó $5 Billones (con B) a Goldman Sachs para evitar la quiebra.

Unos meses después Goldman Sachs estaba peor que antes de la inyección de capital y muchos medios insinuaron que Buffet había perdido su toque y que no esperó el momento correcto para negociar.

Buffet respondió que él había hecho su análisis y que había hecho un trato que tenía sentido en su momento, así que esas opiniones salían sobrando.

A estas alturas, Buffet ya obtuvo $1 Billón en ganancias por ese trato.

¿Sus detractores de esa época?

Alaban su visión, sentido de oportunidad, y le besan el q-lo.

Dudo mucho que Buffet haya publicado en un grupo que necesitaba claridad. El man sabe su nogocio, sabe lo que quiere y va tras eso.

Si la chica conoce su mercado tan bien como sus palabras lo insinúan (le ha ayudado a la gente por años), simplemente debe elegir un área que tenga sentido para ella y en base a sus resultados ir haciendo ajustes.

Todo lo demás es miedo aparentando ser otra cosa.

No sé si hay alguna lección en lo que acabo de escribir.

Pero si deseas una lección intensiva de cómo escribir emails que hagan que tu gente sienta que su día no es igual si no te han leído, responde a este email y dime que estás interesado en que publique un boletín especializado de email.

Hoy es el último día en que pregunto, así que ya sabes.

No sé cuándo va a estar listo (si es que decido publicarlo) y no sé cuánto va a costar. Quizá voy a preguntar en el grupo que me ayuden a ganar claridad 🙂

Erick Monzon