Erase una vez un loser

Erase una vez un loser que una empresa decidió poner
Pero de aprender marketing y de ventas no quiso ni saber
El iluso muchos gu-gurús decidió seguir
Y en todos ellos se quiso convertir

“Este año será mi año”, incesante repetía
Mientras un recurso tras otro consumía
Fusilose las cartas de ventas una tras otra
Y a esperar el dinero pusose el idiota

Y así, cuando mucho tiempo hubo pasado
Y ni siquiera polillas en sus bolsillos hubiese encontrado
El loser culpó a la economía
Del infortunio grande que lo carcomía

De repente, su hada madrina apareció
Y el siguiente consejo le dió:

“De seguir y copiar gu-gurús te apartarás
Y tu cerebro completo conectarás
Al marketing y las ventas te dedicarás
Y algún dia de ser un loser dejarás”

“Hoy lo he visto todo, dijo para sí la noble anciana
Mientras cuidadosamente acomodaba su tiara
Bendito Dios… ¿será posible?
Que este al sentido común sea tan insensible…”

Enseñanza Moral:
Cuantos hay como este, que aparentando ser emprendedores no son más que losers.

Erick Monzon