La noche que abuchearon al predicador

Una de estas noches, mientras pasaba la hora más myerda del año atravesando una interminable marea de carros, decidí entregarme a unos de mis favoritos y solitarios placeres culposos:

Revisar mi grupo favorito de profesionales en ventas.

El grupo está plagado de machos y hembras alfa.

Muchos de ellos consumen alcohol y drogas regularmente, han destruido sus matrimonios múltiples veces y más de alguno ha pasado tiempo en prisión por ser demasiado inquieto.

No es raro que tipos compitan por quién es más exitoso, quien tiene más dinero, quien la tiene más grande, quien orina más lejos, quien maneja el mejor carro, etc.

Para muchos miembros del grupo, estar ahí es lo mejor que les ha pasado en la vida.

Es el único lugar donde pueden expresar su verdadero ser.

Todo lo que llevan dentro de sí que no pueden compartir en el mundo externo se discute sin problemas y muy pocos hacen algo por guardar las apariencias.

Muchos creen de corazón que “no hay un grupo más real que éste”. El drama, los insultos y las críticas desde luego, están a la orden del día.

No preguntes por qué, pero todo el concepto me es increíblemente divertido. Definitivamente, no es para los débiles de corazón.

Pues bien, ayer entré al grupo y vi un post, err…. diferente.

Un tipo escribió: “hago un llamado al liderazgo falso, banal y confundido de todos quienes postean en este grupo porque ignoran los deseos de dios nuestro señor (en minúsculas) de glorificarlo en todas nuestras acciones. Aquí nadie aquí vale nada, todos son una nada y si tienes alguna habilidad es porque dios en su plan maestro te la ha dado para tu salvación

Cuando lo leí, el post tenía 6 minutos de haber sido publicado y llevaba 510 comentarios.

Jajajajajaja

No voy a entrar en detalles, pero digamos que el post no fue precisamente bien recibido.

El autor fue abucheado e insultado hasta la saciedad.

Como todo buen religioso, el predicador estaba seguro que dios (en minúsculas) lo mandó a tocar la conciencia de los miembros del grupo para salvar su alma.

Mientras, todos los demás se sintieron atacados en algo que le da sentido a sus vidas.

Lo que me lleva a decirte que:

Si no estás utilizando grupos de Facebook como parte de tu estrategia para hacer crecer tus ventas, estás dejando ir una gran oportunidad.

Para que no nos confundamos, no me refiero a que te metas en grupos de Facebook para vender descaradamente tus cosas.

(Puedes hacerlo, pero en los grupos que valen la pena te echarán a la myerda luego de tu primer post)

Me refiero a que montes TU propio grupo y hagas crecer TU propia audiencia. Te lo digo NO para que sustituyas tus emails diarios (nadie puede tomar el lugar del viejo pero bueno email), sino como un canal anexo.

Ahí tienes algo para pensar.

Yo manejo dos grupos en Facebook: Uno dedicado a profundizar sobre cómo ser la persona más persuasiva que tus clientes hayan podido conocer de modo que seas casi irresistible y otro sobre cómo generar ingresos pasivos y hacer que tu dinero trabaje para ti.

Tengo gente que está en uno, en otro o en ambos.

Para ser parte del grupo, tu perfil de Facebook debe tener una foto de tu rostro y un nombre de persona normal (por si no queda claro, “Adolescente suicida” no es un nombre válido: Carlos Mendoza sí lo es).

Quiero que todos estén cómodos de ser parte de un grupo donde nadie se aprovecha del anonimato para hacer travesuras.

Si quisieras ser parte de alguno, responde este mensaje indicando cuál te interesa (si son los dos indícalo explícitamente) y te enviaré el enlace para que hagas tu solicitud de admisión.

Erick Monzon