Mordido por mi propio perro

Hace unos días envié un mensaje sobre cómo lidiar con la sobrecarga de información en el que expresamente recomendé que revisaras todas las listas en las que estuvieras suscrito, definieras una o dos máximo de las que recibes mayor valor y te desinscribieras de todas las demás.

¿Y qué crees?

Ese email ha sido responsable de más desinscripciones en mi lista que cualquier otro que haya enviado en el último año.

Parece que toqué una cable sensible con eso, lol

Hace algunos años, eso me habría mortificado grandemente y seguramente hubiera acabado con el resto de mi día.

Hubiera ido a comer y beber en exceso para lidiar con la frustración, pues esos son los hábitos de perdedor que cargaba sobre mis hombros.

¿Hoy?

Me alegro que hayan tomado una acción favorable a sus propios intereses.

Por diferentes razones, a veces dejas de ser relevante para algunos de tus suscriptores. Y en ese punto, lo mejor es que cada quien siga por su lado.

En mi humilde (pero correcta) opinión, no es algo por lo que nadie deba avergonzarse o tratar de ocultar.

Además, tengo una observación:

Ninguna de las personas que se desinscribió ha sido mi cliente o ha mantenido una relación de negocios conmigo, por lo que en lo que a mí respecta, son hojas secas que se cayeron.

Son los eternos buscadores de trucos fáciles y gratuitos para saciar su necesidad de dopamina.

Si no te ha ocurrido, no te preocupes, en cuanto comiences a ponerte al frente y promuevas activamente tu negocio te pasará.

Pasando a otras noticias…

Lamento informar que la cantidad de personas interesadas en coaching o consultoría fue mucho menor a lo que esperaba, por lo que ese proyecto quedará engavetado.

Lo lamento si fuiste uno de los que me escribió, pero así son las cosas y si no hay demanda, no hay demanda quimo savvy.

Ahora vamos a la palabra mágica que acaba con toda la frustración:

NEXT!

Tengo una pequeña curiosidad: Si pudieras elegir entre recibir mis mensajes de forma escrita, en audio o en video ¿cuál elegirías? Puedes rankear tu preferencia de mayor a menor.

Cada vez más anormales,

Erick Monzon