No leas esto si tienes corazon de esclavo

Muchos emprendedores están destinados a fracasar.

No importa cuánto se esfuercen por aprender y aplicar las técnicas ninja que los gu-gurús les ofrezcan.

Ni cuantos cursos para ser un super-copywriter compren.

Ni cuántas WSO de $7 consuman.

Ni porque inunden sus listas con emails diariamente (nadie los lee).

Esto es porque si bien no son totalmente tontos, fallan en entender y aplicar lo siguiente:

Para ganarte el corazón (y el billete) de tus clientes tienes que ser un líder

Ser interesante.

Ser relevante.

Controversial, a veces.

Tener una historia que mueva.

Estar realmente vivo, en esencia.

La gente necesita seguir a alguien en quien confíen.

¿Eres digno de ser seguido?

Muchos emprendedores la pose se consideran los grandes líderes pero no tienen a nadie que los siga.

Eso debería darles una pista, losers!

La primera persona a la que debes saber liderar es a ti mismo.

Ahí es donde choca la piedra con el coyol.

Hay mucho emprendedor que ha sido timado por los gu-gurús y está jugando un juego que no puede ganar.

Este no es un juego para los débiles de corazón.

Ni para quienes les amputaron las bolas.

Ni para quienes le encuentran problemas a las soluciones.

Mantener el interés de tus clientes a través del tiempo no es algo que vas a lograr a puros descuentos.

(De hecho, mantener tu negocio vivo a puros descuentos quizá es la peor forma de manejarlo.)

Te siguen muchos gangueros.

Obtienes muchos reclamos sin sentido.

Trabajas mucho a cambio de muy poco.

Si has estado mucho tiempo en piloto automático, este es un buen momento para despertar.

Tu negocio te lo agradecerá.

Erick Monzon