Piensa en esto si temes que te rechacen

rejectionLa navidad pasada, mi amiga y socia Dina envió un email de paz y prosperidad a sus listas.

En su muy tierno mensaje escribió algo como “que Dios haga realidad los deseos de tu corazón” o algo por el estilo. Un mensaje sencillo: 3 párrafos de esos que lees en un minuto si eres disléxico.

El propio 25 de Diciembre recibió respuesta de un suscriptor: 10 párrafos de 6 líneas cada uno señalando los errores teológicos de su mensaje.

Mr. Redentor de los Confundidos comenzó su cátedra reconociendo que aunque lee todos los emails que ella manda y no está de acuerdo con todo, en esta ocasión no podía quedarse de brazos cruzados.

Para comenzar -escribió el redentor- “Dios no es mi esclavo para hacer realidad los sueños de mi corazón, y él en su infinita misericordia sabe que quizá lo que yo quiero no es lo que me conviene, etc, etc, etc”.

Cuando Dina me comentó el suceso me alegré por ella.

Le sugerí -desde luego- que siguiera mi procedimiento estándar en esos casos: notificarle a todos en su lista del singular email, mostrar lo ridículo de la respuesta, contraponerlo con algunos de los 6 emails que recibió de otros suscriptores que agradecieron su mensaje y comentaron lo mucho que ella había hecho por ellos a lo largo del año… y si el tipo se daba por aludido y reclamaba, desinscribirlo de la lista (o desinscribirlo de la lista desde el principio y luego hacer lo demás, da igual).

Lamentablemente, Dina es (aún) demasiado noble y no escribirá algo que sabe que hará sentir mal a otra persona.

Lo que trato decirte es que:

Si mandando un mensaje de paz y buena voluntad deseando que Dios cumpla los deseos de tu corazón encuentras a alguien que se va a sentir ofendido, aludido y tratará de hacerte ver lo equivocado de tu mensaje…

¿Qué puedes esperar cuando mandes emails todos los días con el propósito explícito que te den dinero?

En mi observación, no estar preparado para el rechazo es la causa #1 del fracaso en TODOS los negocios.

Zig Ziglar decía que los vendedores tímidos tienen hijos flacos.

Aprendemos en la medida que nos equivocamos y nos restriegan los errores.

¿Y qué? No pasa nada. Que se jodan.

Mañana lo haremos mejor.

El 100% de efectividad en la vida es un mito: se requiere una descarga de 100-250 millones de espermatozoides para que uno (si acaso) logre el premio mayor.

Erick Monzon

P.D. Si aún no me has enviado el principal problema que te impide ganar el dinero que necesitas, hazlo en este momento.

P.P.D. Si me quieres escribir para decirme lo molesto/poco profesional que es que todos los días te pida que me envíes tu principal problema vuelve a leer el mensaje.