Que hacer cuando alguien quiere manipularte

Con mi socia Dina tenemos un historia divertida de “insider”.

Cuando algún amigo se pone en una postura manipuladora irracional y comienza a comportarse como idiota (pasa a veces, no tan seguido, pero pasa) tenemos el siguiente diálogo:

Yo: Hey (nombre del amigo), ¿somos amigos?

Amigo: (con cara de extrañeza) “Ssssí”

Yo: ¿en serio somos amigos?

Amigo: (más firme y más extrañado) “Sí”

Yo: Entonces come myerda!”

Por lo general, ese es el fin de la discusión.

Aunque para muchos es un shock imaginar este tipo de postura en los negocios, es especialmente relevante en los negocios.

No tienes necesariamente que usar malas palabras, si no es tu estilo.

Ni se trata de faltarle el respeto a quienes por ignorancia están tratando de ver qué logran.

Más bien, se refiere a cómo lidiar con quienes viciosamente tratan de aprovecharse o tomar ventaja de tí aprovechándose de tu buena fe o tu necesidad, intentando manipularte emocional, económicamente o de cualquier otra forma.

En los negocios es una ventaja inmensa saber distinguir cuando conviene ser amable y comprensivo y dejar que la gente exprese lo que lleva dentro sin inmutarte ni perder el control y cuando simplemente debes cortar el B.S. de raíz sin inmutarte ni perder el control.

Es cierto que toma tiempo desarrollar este arte.

También es cierto que se requiere un tipo especial de persona a quien le digas “come myerda” (o su equivalente) y siga siendo tu cliente luego de enmendar su mal comportamiento.

Pero nada es imposible para quien tiene la disciplina de seguir un curso de acción congruente metódicamente diseñado durante el tiempo que sea necesario.

O sea, nosotros.

Más específicamente, quienes leen mis emails sin importar qué, todos y cada día.

Si alguna vez has creído que hay algo de fondo en mis emails, estás en lo cierto.

Cada email que te envío te está entrenando -ya sea lo detectes o no- para ser un nuevo tipo de persona: menos preocupada por el qué dirán o pensarán de tí, más atrevida, más confiada y más competente.

Ahora que has descubierto mi nada-secreto plan, tienes dos opciones:

Una: Pensar que soy un hombre horrible, que mi manera de pensar es vil y que no quieres tener nada que ver conmigo o con mis métodos procediendo a desinscribirte de mi lista y exponerme públicamente en feisbuck y en otros lados.

Dos: Reconocer que esta forma de proceder te eliminará muchos dolores de cabeza en el futuro y te ayudará a ser más exitoso personal y profesionalmente porque vives bajo tus propias reglas con quienes desean libremente aceptarlas.

En cualquiera de los casos, está bien para mí.

En caso decidas optar por la opción dos, esto es lo que debes hacer:

  1. Comenzar a aplicar estas enseñanzas (y las futuras) en tu negocio;
  2. Elevar tu postura ingresando al Culto a la Persuasión en:

http://facebook.com/groups/erickmonzon

Erick Monzon

P.D. La parte de “sin inmutarte ni perder el control” es clave y olvidarlo o ignorarlo te garantizará malos ratos, enemistades innecesarias y miseria.