Sigue Tu Propia Voz

dohAlgunos de mis suscriptores saben que cuando era aún más joven quise dedicarme profesionalmente a la música…

Sin embargo… la vocecita maligna de mis padres diciéndome que me iba a morir de hambre si trataba de hacer carrera de la música doblegó mi ingenuo espíritu y me dediqué a otra cosa.

No pasó por mi cabeza que mucha gente se muere de hambre dedicándose a otras cosas… pero bueno, en ese momento yo era un Nice Guy Jr. y “la voz de la razón” le robó al mundo de un gran músico 🙂

No culpo a mis padres. Para nada. Yo habría hecho lo mismo de haber estado en sus zapatos.

Muchos años después, cuando estaba quitándome las secuelas de una quiebra dolorosa, con una tonelada de deuda encima y sin ingresos, tomé la decisión de apalancar mis conocimientos de marketing y negocios -que adquirí demasiado tarde para salvar mis anteriores empresas- y decidí iniciar en el negocio de coaching de negocios y marketing.

¿Qué crees que ocurrió entonces?

Exacto! La historia se volvió a repetir.

Esta vez fue la voz de mis seres queridos diciéndome “Erick, tú no tienes las calificaciones profesionales, no tienes los contactos para eso, no tienes los resultados, y -mi favorita-: no estás certificado para ello.”

Esta vez, yo ya había dedicado mucho tiempo en apuñalar al Mr. Nice Guy que llevo dentro. Ese man ya no tenía la fuerza para hacer que me arrodillara ante él.

Y haber tomado la decisión de continuar en ese camino a pesar de todas esas razones -que eran válidas y correctas- ha cambiado por completo mi vida.

Me ha permitido conocer mucha gente interesante.

Me ha permitido meter mucho más dinero a mi bolsa de lo que jamás logré soñar como arquitecto.

Y ha mejorado sustancialmente mi salud.

A veces, para lograr lo que quieres simplemente debes seguir tu propia voz.

En los negocios he cometido todos los errores del libro… pero… cada vez que he mantenido firme mi convicción original he encontrado una forma de salir bien librado.

Los mejores éxitos económicos en mi vida han surgido yendo en dirección contraria a lo que la mayoría predica como “buenas prácticas.”

Es cierto que no me he convertido en el tipo más popular (por algo bauticé “Cómo Hace Ese HDP?” a mi Newsletter de Negocios) pero la influencia que estoy creando en el mundo excede en mucho lo que algunos de mis antiguos maestros esperaban de mí.

Y esto mismo te puede pasar a tí.

Siempre hay un precio que pagar.

Hay decisiones difíciles que hay que tomar.

Pero en realidad, muy pocas cosas pueden detenerte cuando realmente quieres lograr algo.

Así que no te detengas.

Feliz fin de semana.

Erick Monzon